Garbanzos con Soja texturizada

Ingredientes (Para 2 raciones)

  • 1 bote garbanzos cocidos
  • 3/4 de taza de soja texturizada
  • 1 cebolla
  • 1 zanahoria
  • 1 trozo calabacín
  • 2 dientes ajo
  • 1 trozo pimiento rojo
  • 1 tarro de tomate natural triturado
  • Sal, pimienta y orégano

Procedimiento

  • Primero vamos a poner la soja en remojo.
  • Mientras se hidrata un poco vamos haciendo el refrito. Sofreímos la cebolla, el ajo, la zanahoria y el pimiento. Cuando esté todo bien sofrito vamos a agregar la soja texturizada. La escurrimos en un colador y la salpimentamos(a mi me gusta usar pimienta blanca con la soja texturizada, le va muy bien).
  • Sofreímos todo un par de minutos y agregamos el tomate. Dejamos cocinar a fuego bajo un buen rato unos 30 min.
  • Volvemos a salpimentar y agregamos el orégano y apartamos del fuego.
  • Por otra parte vamos a escurrir los garbanzos en un colador y vamos a enjuagarlos bajo el grifo. Ahora los salpimentamos y lo salteamos en una sartén, por último agregamos la salsa.

Y… ¡listo para comer!

AYUNO INTERTERMITENTE

En las últimas décadas, varias líneas de evidencia científica respaldan la implementación del ayuno intermitente a través de los beneficios sobre la regulación metabólica de los efectos sobre el ritmo circadiano, el microbioma intestinal, pérdida de peso, diabetes mellitus, esteatosis hepáticas, enfermedad cardiovascular, entre otras patologías.

Sin embargo, se requieren aún más estudios para determinar si el ayuno intermitente, como un estilo de vida, es beneficioso para la salud.

En la actualidad, las recomendaciones para disminuir de peso incluyen consejos para comer regularmente incorporando 5 o 6 comidas diarias. Aunque recientemente ha aumentado el interés en identificar estrategias alternativas de pérdida de peso que impliquen restringir la ingesta de energía durante ciertos períodos del día o prolongar el intervalo de ayuno entre comidas.

Por esto, en las últimas décadas, el ayuno ha aumentado su popularidad como método para la prevención y promoción de la salud.

Ahora bien, ¿QUÉ ES EL AYUNO INTERMITENTE?

Podemos definirlo como una abstinencia VOLUNTARIA de alimentos y bebidas por períodos de tiempo específicos y recurrentes. Es importante determinar a qué tipo de ayuno nos referimos. En el ayuno intermitente, la participación del paciente es VOLUNTARIA. Es decir, el AI, no debe confundirse con inanición, que es un estado de deficiencia nutricional crónica que no es voluntaria ni controlada, y que puede culminar en insuficiencia orgánica y muerte.

Debemos saber que luego de 12 a 36 horas de ayuno, el cuerpo humano entra en un estado fisiológico de cetosis caracterizado por niveles bajos de glucosa en sangre, disminución del depósito de glucógeno en hígado, y la producción en el hígado de cuerpos cetónicos derivados de la grasa, que sirven como fuente de energía.

Sin embargo, las cetonas son más que una fuente de energía para las neuronas, también cumplen importantes funciones de señalización a nivel celular y orgánico, estimulando la biogénesis mitocondrial, manteniendo la estructura sináptica, estimulando la producción y supervivencia de nuevas celulas y aumentando la resistencia de éstas a lesiones y enfermedades.

Debemos considerar los tres parámetros que caracterizan un régimen de ayuno:

1. La intensidad de la restricción de alimentos y bebidas: es decir cantidad, tipo de alimentos y bebidas que pueden permitirse durante los períodos de ayuno. La intensidad de un período de ayuno varía desde la omisión completa de comida y bebida (un ayuno “puro”) a una ingesta mínima de comidas específicas destinadas a mantener el estado metabólico.

2. La frecuencia de los períodos de ayuno

3. La duración de los períodos de ayuno.

Cabe destacar que el régimen de ayuno ideal depende del estilo de vida y la tolerabilidad de cada individuo. El AI no consiste en dejar de comer, sino hacerlo en intervalos de tiempos específicos. Por ejemplo, establecer intervalos de 12 horas donde se organicen las comidas y 12 horas donde se ayune, aunque algunos estudios proponen un ayuno de 16 horas y la ingesta durante 8 horas restantes.

Pero eso dependerá de cada persona y de las recomendaciones que pueda hacer el especialista en nutrición.

En este sentido las dietas de ayuno más conocidas se dividen en:

1. Ayuno de día alternado

2. Ayuno 5:2

3. Alimentación con tiempo limitado

4. Ayuno periódico

5. Dieta que simula el ayuno

A pesar de la evidencia científica de los beneficios del AI, para la aplicabilidad de este tipo de intervención dietética, se deberán tomar en cuenta las siguientes consideraciones:

1. Una dieta con 5-6 comidas está muy arraigada en nuestra cultura y un cambio en ese patrón de alimentación pocas veces es contemplado o aceptado por pacientes o profesionales.

2. Los estudios en ROEDORES apoyan la hipótesis de que el AI y la restricción de alimentos durante la noche, permite mejorar los perfiles metabólicos y reducir los riesgos de obesidad, enfermedades crónicas, diabetes y cáncer.

3. Realizar este tipo de ayuno puede generar hambre, irritabilidad y una capacidad reducida para concentrarse durante los períodos de restricción de alimentos.

4. Los planes de alimentación de ayuno parecen promover la pérdida de peso y pueden mejorar el metabolismo. Sin embargo, se necesita más investigación clínica para evaluar este tipo de restricción energética, ayuno óptimo, tamaño muestral, número de días de ayuno por semana, grado de restricción energética necesaria en los días de ayuno y de ser así, si podría facilitar la mejoría metabólica a largo plazo.

5. Se debe garantizar que se satisfagan las necesidades nutricionales del paciente y proporcionar asesoramiento y educación alimentaria para evitar deficiencias nutricionales.

6. Este tipo de alimentación NO ESTÁ INDICADO para personas que padecen o han padecido trastornos de la conducta alimentaria, tendencia al estrés y ansiedad, niños y adolescentes, Diagnostico de diabetes tipo I, Personas mayores, Mujeres embarazadas, Madres lactantes, Personas con bajo peso.

Autor: MSc. Antonella Cariolo Finamore

VITAMINA D. ¿Cómo la obtenemos?

Así como un panel solar necesita del sol para producir energía, tu cuerpo, también necesita del sol para producir la vitamina D, lo que, a su vez la hace una vitamina única porque, con suficiente luz solar, el cuerpo puede sintetizar la cantidad que necesita.

La función principal de la vitamina D en el cuerpo es controlar los niveles de calcio en la sangre, y esta función específica, puede llegar a afectar el crecimiento y desarrollo de los huesos

Tanto la vitamina D que consumes a través de la dieta como la que consumes a través de los suplementos, deben activarse mediante reacciones en los riñones y el hígado.  Pero su producción inicia a través de la exposición a la luz solar.

Sin embargo, la vitamina D, en sí, no es el compuesto activo que afecta los niveles de calcio del cuerpo. Primero debe convertirse a través de una serie de reacciones en el hígado y luego en los riñones en calcitriol.

El calcitriol es la forma activa de vitamina D, el cual se produce en los riñones y se transporta en la sangre y luego ejerce efectos sobre los tejidos en otras áreas del cuerpo, siendo importante para el equilibrio del calcio y la salud de los huesos, teniendo un papel importante en la diferenciación celular.

Debido al profundo efecto que tiene la vitamina D sobre la absorción del calcio de la dieta, la deficiencia de vitamina D puede tener efectos devastadores sobre el crecimiento y el desarrollo de los huesos en los niños y en los adultos, la deficiencia de vitamina D aumenta el riesgo de osteoporosis, por lo que en las personas de edad avanzada que están confinadas en casa y no reciben una exposición regular a la luz solar, debe asegurarse una ingesta adecuada de vitamina D en la dieta.

Las funciones bien establecidas de la vitamina D se relacionan con el equilibrio del calcio y los huesos durante el crecimiento y a lo largo de la vida, y constituyen la base de las recomendaciones de ingesta diaria.

Puntos clave

▪ Los niveles bajos y limítrofes de vitamina D, son frecuentes en España.

▪ Cuando se expone a la luz solar, la piel produce vitamina D a partir de un compuesto similar al colesterol.

▪ La vitamina D ayuda a regular el calcio en sangre e influye en otros tejidos corporales.

▪ Una deficiencia de vitamina D causa raquitismo en la infancia, baja densidad ósea en los adolescentes u osteomalacia en la edad adulta.

  ▪ Algunos grupos de personas tienen más probabilidades de desarrollar deficiencias de vitamina D.

Otras funciones de la vitamina D La vitamina D activada, es que funciona como una hormona, es decir, se convierte en un compuesto fabricado por un órgano del cuerpo, que actúa sobre otros órganos, tejidos o células.

 Dentro de las células, por ejemplo, la vitamina D actúa a nivel genético, para afectar cómo las células crecen, se multiplican y se especializan, ejerciendo sus efectos en todo el cuerpo, desde los folículos pilosos hasta las células del sistema reproductivo y las células del sistema inmunológico.

Por muy sencillo que parezca obtener vitamina D, algunas personas, en particular los adolescentes, las personas de piel oscura, las mujeres, los ancianos que no pueden salir de sus casas y muchas personas con sobrepeso y obesidad, pueden estar al borde de la insuficiencia.

Las investigaciones insinúan (a veces con fuerza) que incurrir en un déficit de vitamina D puede provocar problemas de muchos tipos, incluida la degeneración macular, enfermedades cardiovasculares y factores de riesgo, algunos cánceres, infecciones respiratorias como tuberculosis o gripe, afecciones inflamatorias, esclerosis múltiple, y un mayor riesgo de muerte.

Aun así, la evidencia no respalda la ingesta de suplementos de vitamina D para prevenir enfermedades, excepto las causadas por deficiencia.

Las fuentes naturales de esta vitamina incluyen: aceites de pescado, salmón, sardinas, yemas de huevo e hígado.

Las plantas son fuentes pobres de vitamina D; por lo tanto, los vegetarianos deben garantizar su consumo a través del uso de suplementos, la exposición al sol o el consumo de alimentos enriquecidos.

El enriquecimiento con vitamina D en la leche y otros alimentos y el hecho de que se fabrica en el cuerpo, parecería sugerir que la mayoría de las personas, incluidos los atletas, mantienen cantidades adecuadas de vitamina D.

En los atletas, la deficiencia de vitamina D puede manifestarse con la presencia de: debilidad muscular o dolor muscular, las lesiones crónicas, enfermedades frecuentes, los cambios en la función intestinal.

Sin embargo, pocos estudios han informado sobre el estado de la vitamina D en atletas.

Una revisión de la literatura sobre la vitamina D y los atletas reveló que muchos bordean la línea entre una ingesta inadecuada y adecuada de vitamina D según lo determinado por el análisis del suero sanguíneo.

Esta es la razón por la que muchos profesionales de la nutrición ahora sugieren que los atletas se sometan a pruebas de sus niveles séricos de vitamina D en sangre.

Los atletas que entrenan intensamente en interiores o que consumen cantidades menores o inadecuadas de calorías o cuyas opciones de alimentos no incluyen fuentes ricas en vitamina D diariamente pueden necesitar y beneficiarse de la suplementación.

Además de la suplementación, las siguientes estrategias ayudarán a contribuir a los niveles de vitamina D en el cuerpo:

■ Trata de exponerte al sol durante 15 minutos todos los días. Incluso la exposición en la cara y las manos es suficiente para sintetizar la vitamina D adecuada. Sin embargo, los atletas deben proteger su piel de la exposición excesiva al sol y las quemaduras solares.

■ Bebe leche con las comidas o como refrigerio.

■ Consume cereales fortificados con leche para el desayuno.

■ Prueba el salmón fresco o enlatado como alternativa al atún.

EL CICLO MENSTRUAL. ¿Puede afectar tu rendimiento?

Cuando se debe hablar de rendimiento deportivo es difícil dejar de lado la comparación entre hombres y mujeres, debido a que existen diferencias marcadas entre ambos sexos, como lo son las anatómicas, fisiológicas y endocrinológicas; de esta última es donde haremos más hincapié.

El Ciclo Menstrual (CM) es un ritmo biológico importante, mediante el cual se observan grandes fluctuaciones cíclicas en las hormonas sexuales endógenas, como el estrógeno y la progesterona. Como tal, el CM se divide comúnmente en tres fases, (1) la fase folicular temprana, caracterizada por niveles bajos de estrógeno y progesterona, (2) la fase ovulatoria, caracterizada por niveles altos de estrógeno y progesterona baja, y (3) la fase lútea media fase, caracterizada por altos niveles de estrógeno y progesterona. (McNulty. KL, Et al. 2020)

La importancia de conocer que hormonas se encuentran en mayor o menor proporción en cada una de las fases radica en que se cree que el estrógeno tiene un efecto anabólico sobre el músculo esquelético y se ha demostrado que desempeña un papel en los cambios del metabolismo del sustrato a través del aumento del almacenamiento de glucógeno muscular y el aumento de la utilización de grasas, así como la progesterona tiene efecto antiestrogénicos. (Lowe. DA, 2010).

En teoría entonces el CM debería afectar el rendimiento deportivo de las mujeres, según las fluctuaciones hormonales; pero realmente esto es cierto, ¿Es capaz el CM afectar el rendimiento deportivo? Veamos que dice la ciencia.

Aguilar, A (2015), describe que los efectos negativos que se pueden presentar durante la ciclo menstrual son: el aumento de la masa del cuerpo por la retención de líquidos, aumento de la glucosa sanguínea basal durante la menstruación, el aumento del volumen de respiración por minuto en reposo, aumento considerable de la temperatura corporal, aumento de la motilidad gástrica durante la menstruación, la aparición del síndrome pre menstrual, cambios en estado de ánimo, modificaciones en el sueño y estados de agresión.

A su vez, Johnson, TR (2008), realizó estudios donde tomó en cuenta la competencia fundamental durante la fase menstrual, donde obtuvo como resultado que 31 % indicaron sentir limitantes en su actuación, 15% refirieron un aumento del rendimiento y un 46 % señaló no tener cambio alguno.

En un estudio más reciente por McNulty et Al (2020), donde se realizó un meta análisis de 78 estudios y 1193 mujeres arrojo que en promedio el CM afecta de manera muy leve el rendimiento deportivo durante la fase folicular en comparación de las otras dos fases. Esto significa que el rendimiento del ejercicio puede verse ligeramente reducido en algunas deportistas cuando la cantidad de estrógeno natural y progesterona es baja, generalmente durante los días 1-5 del ciclo menstrual, siendo el día 1 el primer día de sangrado menstrual.

En conclusión, hasta ahora no hay una tendencia para establecer si afecta o no de manera significativa el rendimiento deportivo, pero si es importante tener en cuenta que todas las atletas no son iguales y perciben su CM de manera diferente, por lo que se recomienda:

  • Realizar un seguimiento del ciclo menstrual del atleta
  • Ser conscientes de los momentos potenciales durante el ciclo en los que el rendimiento del ejercicio podría reducirse (fase folicular temprana) o mejorar (todas las demás fases de CM).
  • Algunos atletas usan anticonceptivos orales, para beneficiarse al reducir o eliminar los efectos secundarios asociados al Ciclo menstrual. Desde Strategeat siempre recomendamos que consulte a un médico deportivo que comprenda los AO y el deporte que se practica.

AUTOR: DOMENICO VICENTINI

Bibliografia:

  • Aguilar, Andrea. ¿Cómo afecta el ciclo menstrual al rendimiento deportivo en atletas?. AMC [online]. 2015, vol.19, n.3, pp.203-205. Disponible en: http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1025-02552015000300001&lng=es&nrm=iso>. ISSN 1025-0255
  • Johnson TR. Knowledge and Attitudes Regarding the Menstrual Cycle, Oral Contraceptives, and Sport Performance: The Conceptualization and Development of a Questionnaire for Athletic Coaches [dissertation]. Tallahassee: The Florida State University; 2008.
  • Lowe DA, Baltgalvis KA, Greising SM. Mecanismos detrás del efecto beneficioso de los estrógenos sobre la fuerza muscular en las mujeres. Exerc Sport Sci Rev. 2010; 38 (2): 61–7. https://doi.org/10.1097/JES.0b013e3181d496bc .
  • McNulty, KL, Elliott-Sale, KJ, Dolan, E. et al. Los efectos de la fase del ciclo menstrual en el rendimiento del ejercicio en mujeres eumenorreicas: una revisión sistemática y un metaanálisis. Sports Med (2020). https://doi.org/10.1007/s40279-020-01319-3
HIPOTIROIDISMO

HIPOTIROIDISMO. ¿Cuál es su tratamiento nutricional?

La hormona tiroidea, que tiene forma de mariposa y se encuentra en la base del cuello por delante de la tráquea, produce dos hormonas: tiroxina (T4) y triyodotironina (T3), las cuales desempeñan una función necesaria para el desarrollo del feto y el funcionamiento normal del metabolismo en adultos, asi como a su vez resulta de fundamental importancia en la diferenciación celular durante el desarrollo y a su vez,  ayudan a conservar la homeostasis termogénica y metabólica (con la regulación de la glicemia y con la regulación del apetito), entre otras muchas funciones.

La mayoría de los estudios reportan, que el hipotiroidismo es altamente frecuente a nivel mundial, y que la incidencia de hipotiroidismo se incrementa, a medida que nos vamos aproximando a la quinta década de vida, donde se registra una mayor prevalencia en mujeres, especialmente en las edades comprendidas entre 65 y 79 años de edad.

¿Cómo se origina?

El hipotiroidismo es enfermedad endocrinológica que se caracteriza por una insuficiente producción de hormonas tiroideas, generando una desviación, respecto al funcionamiento normal de la tiroides, en este caso por deficiencia.

Los trastornos de la glándula tiroides son resultado, primordialmente, de procesos autoinmunitarios que estimulan la sobreproducción de hormonas tiroideas (tirotoxicosis) o producen destrucción glandular y deficiencia hormonal (hipotiroidismo). Además, los nódulos benignos y diversas formas de cáncer tiroideo son relativamente frecuentes y son causa importante de esta común enfermedad.

Se puede predecir que los cambios en el peso corporal, relacionados tanto en la pérdida, como aumento de peso, están directamente asociados, a esta  disfunción y se corregirán al tratar el hipotiroidismo y restablecer el equilibrio hormonal.

¿Cuáles son sus síntomas?

Los signos y síntomas del hipotiroidismo suelen ser difíciles de diferenciar, de los presentes en los síntomas de la menopausia y el envejecimiento, por lo que puede resultar bastante difícil obtener el diagnóstico de la enfermedad.

El hipotiroidismo se asocia con factores de riesgo cardio metabólicos como hipertensión arterial (HTA), dislipemia, inflamación y resistencia a la insulina (RI), lo que nos lleva a considerar el hipotiroidismo, como un factor independiente, para el desarrollo de alguna enfermedad cardiovascular.

Pero, yendo a los síntomas, podemos decir que el cansancio, la somnolencia, el frío, el estreñimiento, la piel seca, la pérdida de memoria, los problemas con la regla, la hinchazón de párpados, pueden ser uno de los principales signos de esta enfermedad, que, en la mayor parte de los casos es asintomática o presenta síntomas muy leves.

El hipertiroidismo, también se puede manifestar con los siguientes síntomas:

  • Irritabilidad.
  • Nerviosismo.
  • Cambios bruscos de humor.
  • Pueden venir acompañados de otras manifestaciones psicológicas como hiperactividad, reacciones emocionales exageradas, labilidad emocional.
  • Fatiga.
  • Apatía o falta de ánimo.
  • Sudoración excesiva.
  • Debilidad muscular.
  • Intolerancia al calor.
  • Dificultad para conciliar el sueño.
  • Temblor en las manos.
  • Frecuencia cardíaca incrementada o irregular.
  • Taquicardia.
  • Pérdida de peso (sin que se presenten cambios en los hábitos de alimentación o incluso con mayor apetito).
  • Bocio (aumento del tamaño de la glándula tiroides).
    Aspecto enrojecido de las palmas de las manos.
  • Debilidad de las uñas.
  • Urticaria.
  • Pérdida de cabello.
  • Piel húmeda y caliente.
  • Incremento en el número de deposiciones (que puede agravarse hasta el grado de diarrea).
  • Incremento en el número de micciones (necesidad frecuente de orinar).
  • Sed persistente.
  • Falta de deseo sexual.
  • Alteraciones del ciclo menstrual en mujeres.
  • Problemas oculares como enrojecimiento, sequedad, inflamación de los párpados o problemas de visión tales como sensibilidad a la luz o visión borrosa.

La relación entre la enfermedad tiroidea, el peso corporal y el metabolismo podemos decir que es bastante compleja.

Se ha observado una correlación entre las diferencias en la TMB y el equilibrio energético, reflejando la diferencia entre las calorías que una persona ingiere y las que el cuerpo utiliza.

¿Pero cómo?

Cuando se eleva la tasa metabólica basal, por medio de medicamentos (ocurre, por ejemplo, con las anfetaminas) el equilibrio energético se altera y se tiende a perder peso.

Este tipo de hallazgos y resultados, han hecho que se extienda la idea de que los cambios en los niveles de hormona tiroidea, que se asocian a su vez a cambios en la TMB, deberían también afectar al equilibrio energético y al peso corporal.

Sin embargo, la tasa metabólica basal no es el único factor a la hora de considerar el peso corporal y la función tiroidea. Otras muchas hormonas, proteínas y sustancias influyen en el peso corporal y el gasto de energía.

 Por ese motivo, es posible que modificar uno solo de estos elementos (el nivel de hormona tiroidea, en este caso) no produzca exactamente el efecto esperado.

En general, la probabilidad de aumentar peso, es proporcional a la severidad de la hipoactividad de la tiroides, de forma que, si hay un déficit de actividad tiroidea, lo más frecuente es que se produzca un marcado aumento de peso. Asimismo, el tratamiento contribuye a detener el proceso.

Por otro lado, los pacientes expresan en ocasiones su preocupación por un potencial aumento de peso (excesivo) cuando se corrige el hipertiroidismo.

De producirse, y dado que otros factores pueden influir en ello, tu médico deberá evaluar situaciones como obesidad previa al diagnóstico de hipertiroidismo o hipotiroidismo, y debe tratar de corregirlas, para restablecer el equilibrio metabólico. Se ha visto que son más propensos a desarrollar obesidad los pacientes en los que no se controla debidamente la función de la glándula tiroides.

Lo más importante, será recibir orientación con un especialista (nutricionista) después del tratamiento del hipertiroidismo, para reducir el riesgo de un aumento de peso excesivo.

¿Existe algún tratamiento nutricional?

En general, no existe ninguna dieta específica para el hipotiroidismo, aunque haya millones de afirmaciones acerca de las dietas para el hipotiroidismo, aún no hay pruebas de que comer o evitar ciertos alimentos mejorará la función tiroidea en personas con hipotiroidismo.

Sin embargo, podemos decir que el consumo de yodo adecuado en la dieta, es esencial para la función normal de la tiroides. En los países desarrollados, la enfermedad de la tiroides por la carencia de yodo ha sido casi eliminada debido a los aditivos de yodo en la sal y los alimentos.

 ¿Qué dieta mejora el hipotiroidismo?

Si se sigue una dieta balanceada, no es necesario tomar suplementos de yodo. De hecho, demasiado yodo puede causar hipertiroidismo en algunas personas.

Puedes consumir, por ejemplo:

>>Sal yodada: aunque la sal marina tiene algo más de yodo que la común, lo ideal es que sea yodada, que puede encontrarse en cualquier supermercado o tienda de alimentación.

>>Se puede consumir cualquier tipo de pescado: son aconsejables los pescados blancos, azules, los mariscos y los enlatados (atún, mejillones, sardinas y berberechos), que son una fuente excelente de yodo.

Pero… ¡La verdadera solución!

¡Alimentos reales! Incluye más: avena, arroz integral, quinoa, leguminosas, tubérculos, frutas y vegetales enteros, proteínas como el pollo, pescado, huevos, carnes, que serán fundamentales para hacerte sentir saciado y con energía.

Deja a un lado el consumo de alimentos refinados con altas cantidades de azúcares y grasas saturadas como harinas, frituras, dulces, bebidas azucaradas y alcohol.

Y por supuesto, aumenta tu actividad diaria (muévete más durante el día) y realiza ejercicio físico de forma regular. ¡Evita el sedentarismo!

Si realizas estos cambios, seguro que empezarás a verte beneficiado, en cuanto a la mejora de tu salud y composición corporal.

¿Qué debo evitar?

Es importante tener en cuenta que demasiada fibra en la dieta puede impedir la absorción de los medicamentos de reemplazo de la hormona tiroidea. Ciertos alimentos, suplementos y medicamentos pueden tener el mismo efecto.

Evita tomar la hormona tiroidea al mismo tiempo que consumes:

  • Nueces
  • Harina de soja
  • Harina de semillas de algodón
  • Suplementos de hierro o multivitaminas que contengan hierro
  • Suplementos de calcio
  • Antiácidos que contienen aluminio, magnesio o calcio
  • Algunos medicamentos para la úlcera, como el sucralfato.
  • Algunos medicamentos para bajar el colesterol, como los que contienen colestiramina y colestipol.
  • La ensalada cruda de col, lombarda y rábanos.
  • Sopas o caldos hechos con el agua de cocer los alimentos con bocígenos (coliflor, col, rábano, etc.) 
  • Soja y productos elaborados con ella porque puede reducir la eficacia de los fármacos que se utilizan para tratar el hipotiroidismo como la levotiroxina, pero no causarán hipotiroidismo a personas que no tienen deficiencia de yodo.

Para evitar posibles interacciones, ingiere estos alimentos o usa estos productos varias horas antes o después de tomar el medicamento para la tiroides.

También, los suplementos que contienen biotina, frecuente en los productos para el cabello y las uñas, pueden interferir en la medición de la hormona tiroidea.

La biotina no afecta los niveles de hormona tiroidea, pero los suplementos deben suspenderse durante al menos una semana antes de medir la función tiroidea para que el estado de la tiroides se refleje con precisión.

Esperamos que, con esta información, seas capaz de entender un poco mas esta enfermedad y obtengas información valiosa para su tratamiento.